Con el fin de ayudar a reducir la propagación de COVID-19, dado que en este 2021 el número de contagios continúa en ascenso, la empresa estadounidense Uber optó por dar a conocer información de interés para llevar a cabo el rastreo de contactos. En sí, de pacientes infectados.
Esto, como tal, a las autoridades de salud competentes que encaran la difícil situación al igual que el resto de América Latina, Centroamérica y Europa.
Para obtener los datos señalados por Uber, los gobiernos deben registrarse en uno de sus portales. Después, de forma encriptada, agentes autorizados se encargarán de proporcionar los datos.
En una entrevista con Forbes México, el gerente de Comunicaciones de Seguridad de Latinoamérica de la corporación, Eduardo Reyes, explicó que primeramente “los datos que se comparten con las autoridades de salud pública se hacen en apego a la normatividad de privacidad y protección de datos local y con el debido proceso legal en el marco de nuestras propias obligaciones regulatorias, pero también de la propia emergencia sanitaria”.
Aclara que solo se dará a conocer la información específica sobre alguna persona y con un periodo de tiempo limitado de 90 días. De esta manera, sostiene que no se compartirá del todo la base de datos de los usuarios con las autoridades sanitarias.
Dijo: “Es importante generar una mayor concientización en el público en torno al rastreo de contactos, pues los expertos y la Organización Mundial de la Salud consideran que es un elemento crucial para ayudar a contener la pandemia y justamente es lo que nosotros estamos haciendo”.
Más allá del rastreo de contactos
Para garantizar la salud de choferes y repartidores, más allá del rastreo de contactos infectados, Uber decidió invertir en mascarillas, desinfectantes y gel. Específicamente, US$ 50 millones de acuerdo con lo que indicó Reyes.
Sobre el rastreo de contactos, añadió: “En Latinoamérica, a los conductores se les reembolsará el gasto de los equipos de protección de forma periódica con el fin de blindarlos y evitar también la propagación del nuevo coronavirus”.